Discurso del Hermano Mayor en Madrid

22 enero 2014
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A continuación se adjunta el discurso que llevó a cabo nuestro Hermano Mayor, D. Manuel García García, en la tarde de ayer, día 21 de enero, en la Real Colegiata de San Isidro -sita en Madrid-, durante el acto de Presentación de los Actos Centrales con los que culminará el Año Jubilar Macareno celebrado con motivo del Cincuenta Aniversario de la Coronación Canónica de la Santísima Virgen de la Esperanza.

Ilmo. Sr. Párroco de la antigua Real Colegiata de San Isidro.

Excmo. Sr. Alcalde de la ciudad de Sevilla.

Ilmo Sr. Concejal responsable del Área de Gobierno de Las Artes, Deportes y Turismo, del Ayuntamiento de Madrid.

Ilmo. Sr. Hermano Mayor y Junta de Gobierno de la Hermandad de Ntro. Padre Jesús del Gran Poder y Esperanza Macarena, de Madrid.

Sr. Asistente Eclesiástico de Hermandades y Cofradías del Arzobispado de Madrid.

Sres. Hermanos Mayores y representantes de Hermandades y Cofradías de Madrid.

Señoras y señores:

Sean mis primeras palabras de agradecimiento para nuestra querida Hermandad del Gran Poder y Macarena, de Madrid, por acogernos esta noche en su sede canónica, así como para el Sr. Párroco de este templo.

Quien se pregunte que hace la Hermandad de la Macarena convocando un acto en la capital de España, quizá olvide que hace cincuenta años también fue esta villa escenario de un Acto de Exaltación de la Coronación Canónica de la Stma. Virgen de la Esperanza, y que fue un alcalde de la ciudad en ejercicio, D. José Hernández Díaz quien lo pronunció en el Teatro Goya. También quiero tener un especial recuerdo para el casi medio millar de hermanos que residen en esta Comunidad de Madrid.

Durante el pontificado de Su Santidad Benedicto XVI, la Penitenciaria Apostólica concedió a la Hermandad de la Macarena la gracia de celebrar un Año Jubilar con el que conmemorar los cincuenta años de la Coronación Canónica de María Santísima de la Esperanza Macarena. Este se inició el pasado uno de junio con el ritual de apertura presidido por D. Juan José Asenjo, Arzobispo de Sevilla.

Cuando hemos sobrepasado el ecuador de este singular año para nosotros, los macarenos, es un buen momento para realizar un primer balance. Desde la fecha de apertura son más de trescientas las hermandades que han alcanzado corporativamente el jubileo al acudir en peregrinación a la Basílica de la Macarena, procedentes de toda la geografía nacional; habiendo concertado a fecha de hoy otras doscientas cofradías más su visita a nuestro Templo.

A esta cifra habría que añadir otro centenar entre asociaciones, instituciones, colegios, consulados, parroquias y entidades de diversa índole.

El número total de peregrinos que han acudido a la Basílica en estos meses resulta difícil de cuantificar, aunque las estimaciones más realistas nos indican que se acercan al medio millón de personas.

Durante este Año Jubilar venimos celebrando Sabatinas Extraordinarias con dedicaciones expresas. En ellas están participando todas las realidades eclesiales de la archidiócesis, articulándose a través de las distintas Delegaciones Pastorales; además, todas las archidiócesis españolas están teniendo sus jornadas dentro de la programación establecida. Con ello hemos querido abrir esta conmemoración a todos los ámbitos de la Iglesia, más allá de lo que son las hermandades y cofradías, fruto del alcance de la extendida devoción a la Santísima Virgen de la Esperanza.

Precisamente por esta extendida devoción, y muy especialmente la que recibe en las naciones de Hispanoamérica, también estamos celebrando las festividades de las distintas patronas de estos países, desplazándose en ocasiones sacerdotes desde estos países hasta la Basílica Macarena para presidir dichas funciones.

SIn ir más lejos, hoy se conmemora la festividad de la Virgen de Alta Gracia, patrona de la República Dominicana, y en estos mismos momentos un sacerdote designado por Su Eminencia Don Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez, Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo y Primado de América, está presidiendo la Solemne Función dedicada a la patrona dominicana.

Especial realce están teniendo los habituales cultos de Reglas de nuestra hermandad, y teniendo en cuenta que nos encontramos en la capital del Reino, recordar entre otros predicadores que han pasado por la Basílica, al arzobispo de Madrid, Cardenal Rouco Valera, y su obispo auxiliar, Martínez Camino. Tampoco podemos olvidar, por reciente, el multitudinario Besamanos a la Virgen de la Esperanza celebrado hace pocas semanas.

También son hitos destacables en las últimas semanas la presentación de los tres tomos que de forma admirable y pormenorizada recopilan toda la historia, las cuestiones artísticas, devocionales y las más íntimas de la Hermandad, que ha supuesto un gran esfuerzo editorial para poder presentar de forma renovada y exhaustiva todo lo relacionado con la Hermandad de la Macarena; así como la última producción audiovisual realizada por nuestros hermanos Carlos Colón y Carlos Valera, que bajo el título de Macarena: Puerta del Cielo, nos muestra de manera magistral las señas de la devoción más íntima y profunda a la Virgen de la Esperanza.

Uno de los objetivos que se marcó la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Macarena cuando determinó la necesidad de celebrar este Año Jubilar, fue el de revitalizar y consolidar más aún la Basílica de la Macarena como centro de peregrinación mariano dentro del mapa de la religiosidad católica, más allá de su preeminencia como destino turístico.

Comprobamos con satisfacción que este objetivo se está cumpliendo sobradamente y que a esta llamada son pocos aquellos que se resisten a acudir para venerar y honrar a la Virgen de la Esperanza.

Nos encontramos a las puertas de la recta final de este Año Jubilar y seguiremos con la programación planteada, para pasada la próxima Cuaresma, encontrarnos de lleno celebrando y participando de los actos centrales de esta efemérides.

Pero estos actos quedarían incompletos si no estuviesen acompañados de una aportación por parte de nuestra Hermandad en cuestiones asistenciales y de algún proyecto de carácter formativo que profundice en los fundamentos de nuestra fe.

Por ello, la Junta de Gobierno determinó que ante la falta de vocaciones sacerdotales que venimos observando en los últimos tiempos, qué mejor proyecto asistencial que brindar nuestra colaboración a aquellos que aspiran a servir al Señor desde el sacerdocio. Para lograrlo, además de sufragar varias becas para los seminaristas, como viene haciendo nuestra corporación desde hace bastantes años, pondremos nuestros esfuerzos en colaborar económicamente con el Seminario mayor Metropolitano de Sevilla, para intentar paliar las dificultades que viene atravesando ante la falta de seminaristas y las necesidad de mantener sus instalaciones.

Para dotar de un contenido formativo a esta celebración, la Junta de Gobierno determinó la oportunidad de celebrar un Congreso Mariano y Mariológico de carácter extraordinario e internacional, como continuador del Congreso Mariano organizado también por nuestra hermandad con motivo del veinticinco aniversario de la Coronación Canónica de la Virgen de la Esperanza. En esta ocasión dicho congreso está auspiciado por la Pontificia Academia Mariana Internacional y la Sociedad Mariológica Española, contando con la aprobación y autorización de la Secretaría de Estado del Vaticano.

Este Congreso que tendrá como sede al referido Seminario Mayor y a la Santa Iglesia Catedral de Sevilla, se iniciará el próximo 27 de mayo con el saludo inicial del Arzobispo de Sevilla y la prolusión de la PAMI. El lema que marcará las directrices del mismo será: “Llamados a una esperanza viva”.

Continuará del 28 al 30 de mayo en sesiones de trabajo de mañana y tarde, contando como ponentes a destacados teólogos que se desplazarán desde diversas poblaciones españolas, así como de países como Francia, Italia o Australia.

Durante estas jornadas celebraremos de forma simultánea otras conferencias también con contenido mariano aunque a un nivel más popular a las que pueda asistir un público más general.

El día 24 de mayo se iniciarán los actos centrales de culto de esta conmemoración con el traslado en la tarde de esa jornada de la Virgen de la Esperanza, en su paso de palio, a la Catedral de Sevilla, haciendo escala en el Ayuntamiento de la Ciudad, el Convento de las Hermanas de la Cruz y diferentes templos de Sevilla.

En la noche de ese día, la Virgen de la Esperanza accederá al recinto catedralicio y quedará dispuesta para un Besamanos extraordinario que se prolongará durante tres jornadas, desde primeras horas de la mañana hasta alcanzar la noche.

El día 28 de mayo se iniciará el Triduo preparatorio que continuará los dos días siguientes, situándose la Santísima Virgen en el Altar del Jubileo, bajo el monumental cuadro que pintara Alfonso Grosso con motivo del Dogma de la Asunción y en el que retrató a la Virgen Macarena.

En la mañana del día 31 de mayo, en el que se conmemorará el Cincuentenario de la Coronación Canónica de la Virgen de la Esperanza, partirá nuevamente bajo su paso de palio camino de la Plaza de España, transcurriendo la Santísima Virgen por un itinerario inédito y que la lluvia frustró hace medio siglo, llegando en torno al mediodía al lugar de la celebración, en donde tendrá lugar la Solemne Misa Estacional.

Finalizado este acto de culto, la Virgen de la Esperanza retornará nuevamente hasta su Basílica acompañada de sus hermanos, fieles y devotos. Desde esta tribuna os invito a participar de todos estos actos para mayor gloria de Dios y de la Santísima Virgen de la Esperanza Macarena.

Muchas gracias.


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