Romance Macareno por Carlos Valverde Díaz

18 agosto 2014
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Ya puedo morir tranquilo

Señora de la Esperanza.

Ya me miraron tus ojos

y me tocó tu mirada.

Sólo nos conocíamos

brevemente, de pasada,

ahora ya nos presentaron

en la Placita de España.

Todo verde, todo mayo

no era el verdor de las flores

era un color esmeralda,

una piedra reluciente

que andaba muy despacito

siempre de frente al compás

regalando a todo el mundo

luz de Esperanza sin igual.

 

Ya puedo morir tranquilo

Señora de la Esperanza,

ya te vi cruzar el parque

el sábado en la mañana.

María Luisa Fernanda

desde el balcón de la Gloria

sonreía por ver la flor

Macarena en sus jardines.

Me miraron tus ciriales

y sonreía tu incienso

mientras tanto sin palabras

yo estaba al mirar tu rostro,

carita bella de seda

reflejo eterno de cielo,

quisiera ser tú lágrima

y ser tu constante beso,

o tus varales de plata

o bambalinas del paso,

las flores de los jarrones

y el terciopelo del manto.

Quisiera ser tantas cosas

para estar siempre a tu lado

que sólo puedo pensarte

y besar tu tierna mano.

 

Ya puedo morir tranquilo

Señora, Madre, Morena….

ya te vi andando en tu paso

Esperanza Macarena.

Autor: Carlos Valverde Díaz – Hellín (Albacete)


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