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La
restauración de la Capilla de la Virgen de la Esperanza
en la Parroquia de San Gil se produce en 1903, con una Función
religiosa presidida por el Cardenal Spínola. La Virgen
aparecía sobre unas andas, en el primer arco de la
Epístola, estrenando un manto de terciopelo negro
bordado y realizado por Juan Manuel Rodríguez Ojeda.
Finalizada la liturgia, la Sagrada Imagen fue trasladada
a su Capilla. La Hermandad tenía el propósito
de que la Imagen procesionara por los alrededores del Templo,
teniendo que desistir por la enorme cantidad de fieles que
había en el interior de la Iglesia y que hacía
de todo punto imposible la organización del cortejo.
Al año siguiente, se acuerda el traslado de la Virgen
del Rosario desde el Altar Mayor de la Parroquia de San
Gil a la Capilla que la Hermandad poseía en la nave
del Evangelio.
El 14 de mayo de 1904 visita la Parroquia
de San Gil S.M. el Rey Alfonso XIII. Llegó a las
diez y media de la mañana, acompañado del
Jefe de Gobierno D. Antonio Maura, siendo recibido por el
Hermano Mayor y toda la Mesa de Gobierno. El Rey se dirigió
al paso de la Santísima Virgen donde oró unos
momentos, y dió posteriormente una vuelta a su alrededor
para contemplarlo; a continuación juró las
Reglas de la Hermandad. En este acto es nombrado Hermano
Mayor Honorario.
Fruto de la devoción que despertaba
la Virgen de la Esperanza, el 27 de mayo de 1923 se dedicó
el Arco de la Macarena a la Virgen de la Esperanza, descubriéndose
en dicho Arco un magnífico cuadro de cerámica
obra del Rodríguez y Pérez de Tudela. Eran
las seis de la tarde y el Templo de San Gil se encontraba
lleno de distinguidas personalidades, entre ellas S.A. la
Infanta Dª. Luisa acompañada de los infantes.
Se organizó la procesión que recorrió
las calles del barrio, incorporándose el Arzobispo
Illundáin. En la procesión, además
de innumerables devotos, figuraban nutridas comisiones de
varias, así como numerosos Hermanos de la Corporación.
Cerca del Arco se había levantado
una tribuna en la que se encontraban al llegar la procesión
Sus Altezas Reales, Teniente de Alcalde, Comandante de Marina
y otras personalidades. A los acordes de la Marcha Real,
la Infanta Dª. Esperanza de Borbón descubrió
el retablo, bendiciéndolo del Sr. Arzobispo revestido
de pontifical. Nuestro Hermano y Capellán Real D.
José Sebastián y Bandarán en representación
de la Hermandad pronunció un elocuente discurso para
hacer entrega del retablo a la ciudad, encargando a su representante
lo conservara y defendiera. El Tte. Alcalde, Sr. Bago Quintanilla,
aceptó el valioso donativo prometiendo que la Ciudad
velará por la conservación del retablo, congratulándose
de pertenecer a esta Real Hermandad. Se terminó el
acto con unas sentidas frases del Sr. Arzobispo.
En
1925 se inicia la celebración del Besamanos a la
Virgen de la Esperanza, coincidiendo con el día de
su festividad. La Santísima Virgen estaba colocada
a los pies del altar, con su Corona de Oro, saya blanca
bordada en oro y manto negro bordado. Todo el barrio de
la Macarena desfiló para besar la mano de la Virgen,
desarrollándose casos de verdadero entusiasmo y cariño
difíciles de enumerar. A las ocho de la noche se
ordenó el cierre de las puertas, con el objeto de
no permitir el acceso a más personas, si bien hubo
que desistir pues en las puertas había más
de mil personas que deseaban entrar.
Se calcula que las personas que asistieron
al Besamanos pasaron de diez mil, siendo la nota simpática
el hecho de encontrarse mezcladas una amplia gama de las
clases sociales, desde S.A.R. Dª. Esperanza de Borbón
hasta la más humilde y pobre del barrio de la Macarena.
En esta fecha, la nómina de la Hermandad sobrepasaba
los mil Hermanos.
El día 1 de febrero de 1.929 tuvo
lugar un curioso episodio en la vida de la Hermandad. Tras
el fallecimiento del Hermano Mayor, D. Felipe Pachón
Rojas, estaba prevista la toma de posesión como Hermano
Mayor de la nueva Junta Extraordinaria de D. Leoncio Martínez
de Bourio Sánchez, nombrado por el Arzobispo y que
había sido recibido como hermano el 18 de enero anterior.
Debido al disgusto de los macarenos por esta decisión,
este acto no llegó a celebrarse por la intervención
tumultuosa de las mujeres del barrio, que portando cubos
con manteca derretida y añil irrumpieron en la Sala
Capitular, zarandeando a D. Leoncio y volcándole
los cubos en la cabeza. D. Leoncio se negó a tomar
posesión, y temblando se asomó al balcón
de la sala del Camarín anunciando su dimisión.
La Sala Capitular y las escaleras de acceso tuvieron que
ser desalojadas por la fuerza pública. En estas circunstancias
varios miembros de la Junta de Gobierno, acompañados
por el Iltmo. Sr. Vicario, visitaron al Sr. Cardenal a quien
encontraron en unión del Sr. Martínez. El
Cardenal dio orden reiterada de cumplir lo dispuesto por
él, aunque finalmente no llegó a producirse.
Al año siguiente, S.A.R. Dª.
Esperanza de Borbón realiza un llamamiento por escrito
a los macarenos, a los sevillanos y a los españoles
en general, para que contribuyan a sufragar los gastos del
nuevo manto que está realizando en tisú Juan
Manuel Rodríguez Ojeda. Esta suscripción es
encabezada por S.M. El Rey Alfonso XIII.
En el año 1933, se comienzan a
celebrar las tradicionales sabatinas dedicadas a la Santísima
Virgen de la Esperanza según acuerdo de 17 de Octubre
de 1932.
En la madrugada del 18 de julio de 1936
se produjo el incendio intencionado de la Parroquia de San
Gil Abad y de la Capilla propiedad de la Hermandad. A las
doce de la noche, después de un tiroteo intenso,
con voces, carreras y golpes, se pudo reconocer que del
templo de San Gil se veían salir llamas de todos
sus rincones. Asimismo, se conoció que los incendiarios
se dirigieron a continuación al almacén de
los pasos, situado frente al templo, pero al ser estos descubiertos
por vecinos desde los balcones, desistieron realizar otro
acto de vandalismo sobre las Imágenes, pasos y objetos
que se guardaban allí. Las Imágenes del Señor
de la Sentencia y de Nuestra Señora del Rosario las
situaron en el almacén de los pasos, frente a San
Gil, la Virgen de la Esperanza se trasladó al domicilio
particular de un Hermano. En el mes de octubre de este año,
la Hermandad se traslada a la Iglesia de la Anunciación.
En
el mes de abril de 1938 se comienza a editar mensualmente
un Boletín de la Hermandad con el nombre de "Esperanza
Nuestra", que sería repartido gratuitamente
entre los hermanos; y en 1944, se constituye el "Ropero
de Nuestra Señora de la Esperanza", con la finalidad
de atender obras asistenciales.
El 19 de marzo de 1949 se realizó
el traslado de las imágenes desde laParroquia de
San Gil, donde había vuelto la Hermandad tras pasar
varios años en la Iglesia de la Anunciación,
a su nueva sede en el Templo Macareno, que con el tiempo
alcanzaría la dignidad de Basílica
Menor.
El Ayuntamiento de Sevilla recabó
en el año 1962 para sí la primacía
de hacer petición
a la Santa Sede en favor de la Coronación
Canónica de la Virgen de la Esperanza Macarena,
concediéndole en el año 1971 la Medalla
de Oro de la Ciudad. Con motivo del XXV
Aniversario de la Coronación Canónica
se celebraron en 1989 diversos actos.
El día 24 de octubre de 1976 y
bajo las órdenes del Capataz Salvador Dorado Vázquez,
portaron las andas de la Virgen del Rosario, por primera
vez, los hermanos-costaleros de la Hermandad, lo cual supuso
un éxito inenarrable. Posteriormente también
portarían los pasos de la Sentencia y de la Virgen
de la Esperanza.
En el año 1989 se presenta en la
Basílica el libro "Esperanza Macarena en el
XXV aniversario de su Coronación Canónica".
Con
motivo de la Exposición Universal de Sevilla celebrada
el año 1992 la Basílica de Santa María
de la Esperanza Macarena se constituye en sede del Pabellón
de Sevilla. El Convenio es firmado por el Hermano Mayor
de la Macarena, D. José Luis de Pablo-Romero y Cámara,
por el Comisario de Sevilla, D. Jesús Aguirre, Duque
de Alba, y por el Alcalde de Sevilla, D. Manuel del Valle
Arévalo.
En el año 1995, se celebra el IV
Centenario de la Fundación de la Hermandad.
Debido a los fraternales lazos que unen
a la Hermandad de la Macarena con la de Los Estudiantes,
en 1999 se produce el Hermanamiento entre ambas Corporaciones.
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