ACTO DE DESAGRAVIO DE LA CENTURIA ANTE EL SEÑOR DEL GRAN PODER

Comentarios deshabilitados 16 julio 2010
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Sabemos que al compartir las alegrías con quienes nos rodean, aquéllas se multiplican como los panes y los peces. Sabemos también que cuando nos ofrecemos a quienes pasan por avatares dificultosos les estamos ayudando a llevar su pesada carga. Tanto en uno como en otro caso estamos cumpliendo con la función que tenemos asignada los macarenos, que no es sino la de repartir Esperanza, tanto en los tiempos de bonanza como en los momentos en los que el viento se nos vuelve en contra.
Hace escasos días la Vernerada Imagen de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder sufrió una lamentable e incompresible agresión que dejó maltrecha su figura y, con ello, también a Sevilla entera. Dolió como a Él le tuvo que doler el peso de la Cruz con la que valientemente se encaminó hacia el Calvario o como las cuerdas que amarraron sus manos en la condena hacia la muerte. Por eso la Hermandad de la Macarena no podía dejar solos a quienes estaban necesitados de Esperanza, y por eso mandó a sus mejores heraldos, aquéllos que cada noche de Jueves Santo inundan de alegría la Plaza de San Lorenzo.
Este fue el motivo de la celebración, el pasado Miércoles 14 de Julio, de una Misa y una ofrenda floral por parte de los Armaos a las plantas del Señor del Gran Poder, testimonio vivo de unión inquebrantable entre ambas Hermandades y manifestación clara de fraternidad con la que se quiso proclamar que los macarenos siempre estaremos allí donde Dios nos necesite.


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